El avance de Bukele

EnContexto may. 02, 2021

Este sábado 1°de mayo, la nueva Asamblea Legislativa de El Salvador -de mayoría oficialista- destituyó a los magistrados de la Sala de lo Constitucional del la Corte Suprema y al Fiscal General de la República, nombrado, en la misma noche, sus reemplazos

Juramento del nuevo Fiscal General de El Salvador, el abogado Rodolfo Antonio Delgado Montes

En las elecciones legislativas del 28 de febrero, el partido del presidente Nayib Bukele (Nuevas Ideas) logró un contundente triunfo, recibiendo el apoyo del 66% de los electores, lo que se tradujo en una mayoría absoluta en el parlamento: 56 de 84 escaños.

Con este resultado, el avance de Bukele es inminente y esto lleva a muchos a cuestionar la concentración de poder que anoche se materializó. Bukele logró mayoría en el Legislativo y, por consiguiente, imponerse sobre los otros poderes, cuyos representantes ya fueron designados por la nueva Asamblea.


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La pandemia catapultó a Bukele

“La pandemia le ayudó [a Bukele] a mantener el prestigio con el que entró”, aseguró el Director del Instituto de Derechos Humanos de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), José María Tojeira. La entrega de un bono de 300 dólares a familias necesitadas, bolsas de alimentos y el envío a domicilio de insumos para enfrentar la enfermedad generaron empatía con la población, consideró.

En opinión de Tojeira, Bukele tiene dos caminos: “el más fácil, cuando se tiene mucho poder, es caer en la prepotencia y en el abuso del fuerte”. El otro camino sería “más difícil”, pero en el largo plazo el mejor: “dialogar" con diferentes sectores de la sociedad civil y la oposición aunque sea “minoritaria”, tal y como se evidenció en los últimos resultados electorales.

El quiebre de los partidos tradicionales

Los partidos tradicionales no lograron hacer el acto de contrición. Cuando uno comete un pecado grave debe haber arrepentimiento”, declaró el analista y director del Instituto de Ciencias de la Universidad Francisco Gavidia, Óscar Picardo. Arena, que gobernó entre 1989 y 2009, sufrió el desgaste de ver encarcelado a dos de sus expresidentes: Francisco Flores (1999-2004, ya fallecido) y Elías Antonio Saca (2004-2009), por haber malversado entre ambos más de 315 millones de dólares.

Tanto Arena como el FMLN, según Picardo, “no lograron resolver los problemas de corrupción graves” y cayeron en un “bache de liderazgo muy profundo”. Para el politólogo Álvaro Artiga, sin un “relevo” de conducción, los partidos tradicionales en los comicios generales de 2024, podrían tener su final.

Bukele y el Legislativo

Nayib Bukele ganó la Presidencia hace menos de dos años, pero los partidos tradicionales -alejados de él- mantuvieron las mayorías de la Asamblea Legislativa y esto complicó varios de sus planes. Ahora el panorama político del país cambió, ya que el partido del mandatario fue el más votado para obtener el mayor número de escaños.

Con esta nueva mayoría, Bukele no sólo podría avanzar en su agenda legislativa, sino que también tendría más facilidad para nombrar un tercio de los magistrados para la Corte Suprema de Justicia, magistrados para el Tribunal Supremo Electoral, el Fiscal de la Defensa de Derechos Humanos y otros. Esencialmente, su partido podría reemplazar a sus críticos más acérrimos en las instituciones del Legislativo y del Judicial, con los que el Presidente se ha enfrentado abiertamente.

Es por eso que Eduardo Escobar, director ejecutivo de la organización no gubernamental Acción Ciudadana, cree que El Salvador “profundizaría el autoritarismo del gobierno que dirige Bukele”. Escobar argumenta su postura explicando que con las mayorías de parte del Gobierno, el Legislativo no sería más “ese frente al ejercicio del poder”, frente a cualquier intento de abuso.

Y es que la relación de Bukele con el pleno de los congresistas ha sido tensa gran parte del tiempo, con fuertes choques desde el comienzo de la administración.

Los choques de la administración Bukele con la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema de Justicia

El presidente ha mantenido toda clase de pujas con la pasada Asamblea Legislativa. Uno de los actos del Gobierno de Bukele que marcó la relación con los congresistas ocurrió a comienzos del 2020. El mandatario ingresó con policías y militares al Parlamento mientras los diputados discutían un préstamo de 109 millones de dólares para un plan de seguridad propuesto por el Ejecutivo, enfocado en el control de pandillas.

Militares ingresan a la Asamblea Legislativa. Febrero de 2020

En ese momento, Bukele amenazó con disolver el Legislativo si no aprobaban el préstamo y la Asamblea respondió calificando la actuación del presidente como un “intento de golpe de Estado”.

Magistrados de la Sala de lo Constitucional destituidos

Poco después de la votación, la Corte emitió una sentencia en el que consideraba "inconstitucional" la medida, lo que supuso un enfrentamiento entre los poderes independientes del Estado. Bukele, por su parte, descartó el dictamen de los jueces.

La oposición salvadoreña criticó duramente la medida y la calificó de "golpe de Estado".

"Evidenciando totalmente su búsqueda del poder total, su primera moción en la Asamblea Legislativa destituir a la Sala de la Constitucional de la CSJ, anulando la separación de poderes y sepultando a El Salvador como República", aseguró Erick Salguero, presidente del partido opositor Arena.

La destitución del Fiscal General de la República

Luego de destituir a los magistrados de la Sala de lo Constitucional, en la misma noche, el parlamento destituyó al Fiscal General, a quien se acusa de mantener relación estrecha con un partido de oposición.

Posición de los Estados Unidos

"Vemos con preocupación la propuesta de algunos miembros de la Asamblea Legislativa de destituir a los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional de El Salvador. Un órgano judicial independiente es el cimiento de toda democracia; ninguna democracia puede sobrevivir sin eso", público en Twitter Julie Chung, subsecretaria interina de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU.

La legalidad de las decisiones

"Ya tenían dos poderes. Era lógico la búsqueda del tercer poder", dice a BBC Mundo la analista política salvadoreña Bessy Ríos.

Según la Carta Maga salvadoreña, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y otros funcionarios públicos pueden ser destituidos por la Asamblea Legislativa por causas específicas, previamente establecidas por la ley.

Tanto para la elección como para la destitución deberá de tomarse con el voto favorable de por lo menos dos tercios de los diputados electos.

"Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia están elegidos por la Asamblea y la Asamblea de la misma forma en que los elige los puede destituir", explica Ríos.
"Personalmente creo que los criterios bajos los cuales ellos están tomando este artículo para destituir no son tan robustos, pero legalmente ellos tienen 64 votos y nosotros en El Salvador tenemos 46 votos como mayoría simple, 56 votos como mayoría calificada y 64 como mayoría absoluta", señala.

La politóloga considera, no obstante, que la medida, pese a ser legal, tiene puntos éticos cuestionables. "No deja de ser una cosa violentadora de derechos humanos, pero legalmente están haciendo el trámite formal apegado al derecho. Éticamente, no", dice.

Ríos señala que la decisión no la tomó por sorpresa, dado que desde hace tres semanas se filtró entre algunos analistas el proyecto de lo que sucedió esta noche y de otras destituciones que tendrán lugar en las próximas horas.

Según la experta, tras la destitución de los jueces y del Fiscal General, seguirán también el procurador de Derechos Humanos y otros funcionarios.

"Todos los funcionarios que eligió la Legislatura anterior, todos van a ser destituidos entre esta noche y mañana y se nombrarán nuevos funcionarios al frente de estas instituciones", señala.

"De esta forma se tiene el control total del poder judicial y del Ministerio Público", dijo.

¿Se convertirá El Salvador en la otra Nicaragua de Centro América? No lo sabemos, pero el norte apunta que sí. Los enfrentamientos con el Gobierno de Estados Unidos, la dura postura contra la oposición y el avance por el control de todos los poderes del Estado, nos recuerda también al transitar de la izquierda en Venezuela.

Por Luis Musano

Redacción

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