Elecciones en México: donde los candidatos optan por usar chalecos antibalas

En Contexto may. 29, 2021

Para esta contienda, calificada como la más grande del país, 93.984.196 mexicanos están convocados a las urnas electorales para elegir 500 miembros de la Cámara de Diputados del Congreso, así como autoridades federales y locales en 32 entidades

Las elecciones del próximo 6 de junio en México tienen mucho de farsa. La pugna feroz entre dos supuestos proyectos de país enmascara un juego de sillas rotatorias donde la misma clase política se aferra a mantener cargos e influencia pública.

La coalición Va por México, formada por los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD), pide votar en contra del presidente izquierdista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) porque, de lo contrario, el país se hundirá en un irremediable barranco. El partido oficialista, Morena, responde en voz del líder senatorial Ricardo Monreal, quien afirma que estas elecciones significan el desafío más importante en la historia electoral del país.

Un juego donde se manipula a los electores, cada bando explica el guión en la política mexicana como si fuera una lucha de titanes, al estilo de una historieta o una copia de los regímenes políticos de Cuba y Venezuela. Afirman que sólo uno de los bandos rivales saldrá vencedor y el adversario terminará erradicado.

México se ha sumergido en una lucha ideológica, cultural y política, donde los candidatos deben optar por colocarse chalecos antibalas, usar autos blindados y hasta seguridad fuertemente armada, algo así como lo que ocurría en las calles de Colombia cuando el narcotraficante Pablo Escobar hacía de las suyas contra el Estado colombiano. El asesinato de candidatos se ha convertido en el pan de cada día y, antes de cada mitin, se encomiendan a Dios para regresar vivos a sus hogares, pues no saben si dentro de los asistentes saldrá la bala que les cegara la vida.

Ya son 89 políticos asesinados, donde 35 eran candidatos a las venideras elecciones

Guillermo Valencia, candidato del PRI a la Alcaldía de Morelia utiliza el chaleco antibalas luego del atentado del 8 de mayo donde resultó ileso

Protección a los Candidatos

El presidente López Obrador informó que ya se puso en marcha el plan para brindarles protección a los candidatos ante el crimen organizado que actúa en miras a las próximas elecciones. AMLO presentó el protocolo que se realiza para llevar a cabo esta estrategia.

“Hoy vimos en la mañana lo del plan de protección a candidatos, protegerlos de la delincuencia organizada, de la delincuencia de cuello blanco, a los que son amenazados”, dijo el primer mandatario mexicano al referirse al tardío plan de protección.

Durante la acostumbrada conferencia matutina, AMLO aseveró que muchos candidatos pierden la vida “porque el crimen y la delincuencia quieren dominar en un municipio" y como muestra de ello presentó las gráficas en donde se señala que se registraron más de 150 asesinatos políticos durante el proceso electoral del 2018. Oaxaca, Veracruz y Guerrero encabezaron esta lista.


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La CIDH y su pronunciamiento

En un pronunciamiento, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) destacó que ha observado “la ocurrencia de preocupantes hechos de violencia ejercida en contra de personas precandidatas y candidatas, así como respecto de personas dirigentes o militantes de distintos movimientos o afiliaciones políticas”.

El organismo retomó datos del Mecanismo de Protección a Candidatos, que del 4 de marzo al 21 de mayo recibió 398 denuncias por amenazas o agresiones, entre ellas 13 asesinatos en contra de aspirantes a puestos municipales y locales.

La CIDH resaltó que desde el inicio del proceso electoral, en septiembre de 2020, hasta el 26 de mayo pasado, 88 políticos -34 de ellos precandidatos y candidatos- habrían fallecido como consecuencia de la violencia. La CIDH retomó información publicada sobre amenazas telefónicas y en redes sociales para conminar a personas a renunciar a sus candidaturas,bajo el riesgo de afectaciones a su vida e integridad o a la de sus familiares, así como secuestros.

También mencionó las denuncias sobre “presunta intimidación, malos tratos físicos o verbales, así como actos disruptivos con el objetivo de interrumpir reuniones proselitistas en lugares públicos”.

Citando al Instituto Nacional Electoral (INE), destacó que se han registrado 54 quejas relacionadas con violencia política contra mujeres por razones de género, principalmente en el ámbito municipal, y también existen denuncias por la “presunta usurpación de candidaturas reservadas a personas indígenas y afromexicanas que habrían sido ocupadas por personas que no pertenecen a dichos grupos étnicos y raciales”.

La CIDH recibió información del Mecanismo de Protección a Candidatos, en torno de la protección a 65 candidatos, de los cuales “40 de ellos cuentan con protección de policías estatales, 17 de la Guardia Nacional y ocho de otras autoridades”, en tanto que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana notificó que “existe instrucción del titular del Ejecutivo de proteger a los candidatos que se encuentran amenazados por el crimen organizado o por el crimen de cuello blanco, sin importar el partido que sean”.

El organismo añadió: “La ocurrencia de ataques en contra de actores políticos, en el marco de un proceso electoral, además de vulneraciones a los derechos a la vida e integridad, también afecta los derechos de las personas electoras y candidatas”. También citó disposiciones internacionales de derechos humanos relacionadas con contextos electorales que obligan a los Estados a “garantizar la plena igualdad y no discriminación respecto de grupos en situación de vulnerabilidad”, que reconocen el derecho de los pueblos indígenas a participar en política y que condenan la violencia contra la mujer, la CIDH reiteró al Estado mexicano “su deber de prevenir, sancionar y erradicar la discriminación, la violencia y el acoso político en contra de las mujeres en el marco de procesos electorales”.

Abundó: “La CIDH manifiesta su rechazo a estos hechos de violencia y llama al Estado mexicano a continuar garantizando, a través de su Mecanismo de Protección a Candidatos y otros medios pertinentes, las medidas de protección y seguridad para asegurar los derechos a la vida, a la integridad personal y a la seguridad de las personas candidatas a elección de cargos de los distintos órdenes de gobierno y otros actores políticos, sin distinción alguna, con miras a asegurar que los derechos a elegir y ser elegido puedan se ejercidos libres de violencia”.

¿Y los candidatos qué?

Uno de los personajes destacados de este proceso electoral es, por ejemplo, Habiel Medina Moreno, candidato del partido oficialista Morena para la presidencia municipal de Soto la Marina, Tamaulipas. Este político no podrá visitar a sus votantes porque está recluido en prisión, presuntamente por haber desviado recursos del erario.

En la misma lista se haya Miguel Ángel Almaraz Maldonado, aspirante del PAN para gobernar el municipio de Río Bravo, también en Tamaulipas. Lo anterior, a pesar de que en 2009 fue acusado formalmente de ser parte del grupo criminal Los Zetas, y de participar en el robo de combustible a la empresa estatal Petróleos Mexicanos.

Se suman la candidata a gobernadora por el PAN-PRD en el estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, quien fue procesada penalmente por haber recibido sobornos del exgobernador priista César Duarte, cuando fue diputada local; y Cruz Pérez Cuellar, senador postulado por Morena para la alcaldía  de Ciudad Juárez, quien también ha sido denunciado de beneficiarse gracias a la nómina oculta del exgobernador.

Otro postulante más, emparentado políticamente con César Duarte y con señalamientos de corrupción, es Armando Cabada Alvídrez, quien se inscribió como candidato a diputado federal plurinominal por Morena.

En San Luis Potosí hay sorpresas. En este caso, por la candidatura a gobernador de Xavier Nava Palacios, quien fuera señalado por complicidad y corrupción con las empresas inmobiliarias que depredaron la sierra de San Miguelito. Esta postulación enojó a las bases de Morena porque aseguran que con su fortuna financió el movimiento anti López Obrador conocido como FRENA.

Otro personaje impresentable de la contienda es Marciano Dzul Caamal, quien fuera alcalde priista de Tulum, Quintana Roo, y ahora pretende reelegirse gracias a las siglas de Morena. Al parecer, sólo en su tierra se acuerdan cuando presumía ser amigo personal del exgobernador Roberto Borge Angulo, cuya biografía corrupta es imborrable.

Se suman candidaturas de personajes acusados de haber cometido violencia sexual. Se lleva el lugar más destacado Félix Salgado Macedonio, todavía aspirante de Morena para la emblemática gobernación del estado de Guerrero. Tiene en su haber al menos cinco acusaciones por abuso sexual, sin embargo, los líderes varones de su partido lo han defendido con tenacidad. A pesar de que el Instituto Nacional Electoral descarriló momentáneamente su candidatura, debido a que no proporcionó el reporte de gastos de su precampaña, lo más probable es que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo devuelva pronto a la contienda.

También Manuel Guillermo Chapman, presidente municipal en Ahome, Sinaloa, fue condenado en 2019 por acoso laboral y violencia de género. No obstante, en esta contienda logró registrarse como candidato de Morena al segundo distrito federal por ese estado.

Otra candidatura que ha despertado indignación es la Jorge Hank Rhon. El abanderado del Partido Encuentro Solidario para gobernar Baja California lleva 30 años siendo señalado por el semanario Zeta como responsable del asesinato del periodista Héctor Félix Miranda. También se le acusa de vínculos criminales con la familia de narcotraficantes Arellano Félix y, más recientemente, con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Hank Rhon recuerda que en México el mérito es irrelevante si la cigüeña dejó al sujeto en una cuna influyente. No alcanzarían los párrafos de este texto para nombrar a las y los aspirantes que, como él, lograron relevancia política, no por talento propio, sino gracias a sus relaciones familiares. Solo por mencionar algunos nombres, estarán en las boletas Juan Pablo Beltrán Viggiano (como suplente), hijo de la secretaria general del PRI, Carolina  Viggiano; Karla Martínez, hija del dirigente del PRD en Puebla, Carlos Martínez; Ricardo Astudillo Calvo, hijo del actual gobernador priista en Guerrero, Héctor Astudillo, entre otros.

También es necesario nombrar a dos grandes cínicos de la política neolonesa: Clara Luz Flores y Samuel García Sepúlveda. La primera mintió desvergonzadamente al negar que conocía al líder de la secta NXIVM, Keith Raniere (hoy en prisión en Estados Unidos), y con ello desbarrancó su candidatura para gobernar Nuevo León. El segundo, es su competidor por el partido Movimiento Ciudadano, quien ha dado pruebas de frivolidad, destreza discriminatoria y misoginia y, sin embargo, la caída de Clara Luz lo catapultó en las preferencias electorales. Uno más de la casta que logra lavarse la cara jugando a ser oposición. Es un engaño que esta elección sea diferente, definitiva o trascendental. Es igual a muchas otras que México ha experimentado donde la clase política ofrece un bochornoso espectáculo con el sólo propósito de permanecer bajo los reflectores del escenario. No hay quien se crea lo del gran desafío, tampoco lo de la ingenua lucha entre titanes.

Obrador y la tropicalización de hacer política

Andrés Manuel López Obrador es un presidente de pocas sorpresas y, francamente, predecible. Algunos de los rasgos más escandalosos de su gobierno en México han sido, explícitamente, anunciados o claramente sugeridos en su carrera política y en sus años como mandatario.

En pocos días, AMLO enfrenta las elecciones intermedias que definirán si su partido, Morena, y sus partidos aliados, seguirán teniendo mayoría en la Cámara de Diputados. Si algo nos ha mostrado su historia es que el resultado de esa elección no variará el rumbo de sus políticas.

En el improbable caso de que su partido no obtenga la mayoría en el Congreso, cosa que no indican las encuestas, ya ha señalado que gobernará por decreto y que vetará las decisiones del Poder Legislativo que no le gusten. Seguirá usando el templete presidencial, los órganos de investigación y la procuración de justicia para amedrentar a quien no acate su línea, a su oposición.

La coalición opositora que enfrentará a Morena

Va por México es el nombre de la coalición parcial electoral, anunciada por las dirigencias nacionales del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN), y de la Revolución Democrática (PRD), con la cual competirán en la elección federal de este año, para la renovación de la Cámara de Diputados.

El logo de Va Por México presenta una tipología en color negro y los tres colores de los partidos que la conforman, mismos que se plasman en la X de su nombre

La firma de una coalición parcial entre sí, sería de aproximadamente 150 de los 300 distritos para la renovación de la Cámara de Diputados, no obstante, podrían ir juntos hasta en 190 distritos en total, debido a las estrategias que está definiendo cada partido político. Los 150 distritos se van a dividir en equidad, es decir, 50 para el PAN, 50 para el PRI y 50 para el PRD.

Ya las cartas están sobre la mesa. Se estima que esta semana se radicalice la violencia contra los candidatos, los cuales refuerzan su círculo de seguridad en el marco de unas elecciones legislativas y regionales que no traen muchas esperanzas para los mexicanos porque el presidente AMLO ya sentenció que, de perder la mayoría en el Congreso, gobernará por decreto. Amanecerá y veremos si México vuelve a florecer o si continúa posando sobre el oscurantismo político de la tropicalización.

Por Luis Musano

Redacción

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